Las tendencias en hotelería varían pero hay una inclinación por parte de los empresarios hoteleros de realizar instalaciones más pequeñas, como es el caso de los hoteles boutique, en donde el valor agregado es que se atienden los gustos personalizados de los clientes.
Mucho diseño, la impronta de algún diseñador de interiores, el máximo confort y todo a medida del viajero. En estos hoteles, que transmiten exclusividad, la estética es parte fundamental de la propuesta. Y la mayoría son pequeños y lujosos.
Es fundamental que los hoteles boutique ofrezcan un sello de privacidad y un ambiente exclusivo.
La hotelería boutique no tiene nada que ver con poner un hotel de tres habitaciones y decir que es boutique, tiene que tener algo de lujo y que lo diferencie del resto, algo que no tenga ningún otro, como tecnología, amenities, eco-friendly, etc.
En total son seis las variables que deben cumplirse para que un alojamiento pueda incluirse en la categoría del ‘hotel boutique’:
- Pocas habitaciones -entre tres y treinta.
- Servicio personalizado.
- Diseño.
- Presencia de tecnología.
- Propuesta gastronómica de calidad.
En Argentina, los denominados hoteles boutique, son fruto del auge del “diseño de autor” y del boom del turismo internacional.
Actualmente, en Buenos Aires hay cerca de un centenar de hoteles boutique temáticos, de diseño o eco-friendly. La mayoría de ellos están ubicados en el barrio de Palermo, Las Cañitas, San Telmo, y siguen multiplicándose ya que la tendencia crece.

La reinvención del Room Service
Se trata del servicio de alimentos a la habitación, preparados en el restaurante del hotel o restaurantes de la zona y enviados hasta tu puerta con solo hacer una llamada.

Invertí en Tanti Córdoba
Entre circuitos de balnearios y cascadas, un recorrido religioso y arquitectónico y otros paseos de alta montaña, Tanti es un destino excelente para disfrutar en el corazón del Valle de Punilla.

Tiempo de crisis en la industria Nº1
Ya es sabido que la pandemia ha provocado cambios abruptos en la actividad hotelera.
No hay vuelos, los hoteles están cerrados, la actividad turística es nula, lo que sin
dudas implica una de las crisis más profundas que nos ha tocado enfrentar.
